El transporte marítimo incluye principalmente dos modalidades: el transporte marítimo de línea y el transporte marítimo chárter. El transporte marítimo utiliza horarios, rutas y puertos fijos, lo que lo hace adecuado para pequeños lotes de mercancías diversas (como artículos de primera necesidad y productos electrónicos). Presenta procedimientos simples (el transportista sólo necesita presentar la mercancía a la compañía naviera) y tarifas de flete estables (tablas de tarifas publicadas). El transporte marítimo chárter se divide en fletamento por viaje (alquiler por viaje, con el propietario del buque responsable de la operación, adecuado para grandes lotes de mercancías como carbón y minerales), fletamento por tiempo (arreglos flexibles de transporte dentro de un período acordado) y fletamento a casco desnudo (el fletador tiene plenos derechos de gestión, y esto se utiliza con menos frecuencia).
